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Leon Trotsky

En defensa del marxismo

 

 

Carta a Albert Goldman

9 de agosto de 1940

 

 

Mr. Albert Goldman.

Querido amigo:

No sé si has visto el artículo de McDonald en el número de agosto del Partisan Review.
Este tipo era discípulo de Burnham, el intelectual snob. Tras su deserción, McDonald es el único representante de la "Ciencia" en el partido de Schatman.

En el tema del fascismo, McDonald plagia algunas ideal de nuestro arsenal, las presenta como si fueran sus propios descubrimientos, y las contrapone con una serie de banalidades que dice que son nuestras ideas. El conjunto resulta sin perspectiva, sin proporción y sin la más elemental honradez intelectual.

Sin embargo, esto no es lo peor. El huérfano de Burnham dice: "Debemos examinar, fría y escépticamente, las premisas básicas del marxismo" (pág. 266). ¿Y qué hará el pobre "Partido Obrero" en este período de "examen"? ¿Qué deberá hacer el proletariado? Esperará, claro está, a los resultados del estudio de McDonald. El resultado será, probablemente, que McDonald se pase al campo de Burnham.

Las últimas cuatro líneas del artículo hacen prever esta deserción personal: "En estos años terribles y borrascosos, sólo si somos capaces de combinar el escepticismo con la devoción -escepticismo ante todas las teorías, todos los gobiernos, todos los sistemas sociales; devoción a la lucha revolucionaria de las masas- podremos justificarnos como intelectuales."

La actividad revolucionaria basada en el escepticismo teórico es el no va más de las contradicciones internas. "La devoción a la lucha revolucionaria de las masas" es imposible sin una comprensión teórica de las leyes de esta lucha. La devoción revolucionaria sólo es posible si uno está seguro de que es razonable, adecuada; de que se corresponde con sus intereses. Esta seguridad sólo puede crearse mediante la comprensión teórica de la lucha de clases. El "escepticismo ante todas las teorías" es sólo la preparación de la deserción personal.

Schatman permanece callado; como Secretario General del Partido, está demasiado ocupado defendiendo "las premisas básicas del marxismo" de filisteos y snobs pequeñoburgueses...

Fraternalmente,

Leon Trotsky

 

 

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